Pieza teatral familiar representada en su totalidad en lengua de señas por actores y actrices sordos y doblada al castellano en vivo.

La puesta en escena narra la aventura de Kirlo, un niño que no es amado y ni comprendido por sus padres. Al escuchar el malvado plan que éstos traman, Kirlo escapa al bosque, encuentra una cueva para dormir y horas más tarde es despertado por una pareja de bestias semejantes a felinos, que lo reciben en su hogar. Dentro de la cueva hay un antiguo reloj que tiene poderes y le aconseja a Kirlo ir a casa a resolver su problema ya que no es una solución escapar.

Estas experiencias le enseñan al niño que no siempre son los padres el refugio y el lugar donde uno es comprendido y motivado. Entenderá que fuera del círculo familiar existen personas capaces de aceptarlo, amarlo y brindarle el apoyo necesario para crecer como la persona que uno quiere ser.

La obra habla de las necesidades y derechos de los niños a ser felices, respetados y amados. Es un viaje hacia el amor y la aceptación. Una obra visual para niñas y niños sordos y oyentes, donde el lenguaje de comunicación romperá los esquemas convencionales.

 

Dirección: María Siebald
Dramaturgia: Rodrigo Olavarría
Cuento original: Cristóbal Cisternas
Elenco en señas: Ludo Ibarra, Cristóbal Cisternas, Karina Maureira, André Heredia.
Elenco vocal: Matteo Citarella, Teresita Iacobelli
Tramoya: Julio Pablo Moyano
Música: Daniel Marabolí
Iluminación: Daniela Vargas
Asistencia iluminación: Manuel Morgado
Operador de luces: José Badía
Diseño gráfico: Hefar Cantillana
Realización escenográfica: Diana Becker, María Siebald, Rubén Pecci, José Badía
Realización vestuarios: Zugey Huenuman
Registro audiovisual: Paula Sepúlveda
Asistencia producción: Alicia Rodríguez