• Tercer Mundo

Sergio Castillo
Tercer Mundo
Escultura giratoria de acero, 1972


La escultura de Castillo, Premio Nacional de Arte 1997, se caracteriza por utilizar un lenguaje abstracto, construido a través del ensamble de piezas cortadas, forjadas y soldadas, y por la relación que establece con el espacio donde se instala.

El título de la escultura, Tercer mundo, se relaciona con la temática de la UNCTAD III y con el momento de progreso social y tecnológico que el país deseaba mostrar al mundo en dicha cumbre.

Esta obra fue restaurada por el propio artista para su reubicación en el centro GAM.

Sergio Castillo Mandiola (Santiago, 1925 - 2010) fue un escultor y académico chileno de la llamada Generación del Cincuenta, Premio Nacional de Artes Plásticas 1997.
Castillo encontró casualmente, en 1957, la técnica que definiría su obra, cuando expuso en Italia junto con sus compatriotas Ivo Bavorovic, Héctgor Pino e Iván Vial. Fue entonces que se le ocurrió utilizar placas y piezas de metal para realizar una composición abstracta de equilibrios geométicos, que unió con soldaduras en un taller de bicicletas. A partir de allí utilizaría «principalmente el metal eliminando toda referencia visiual y privilegiando la investigación en torno a las obras abstractas».
Trabajaba directamente sobre el metal, que rescataba de desechos varios: mediante el uso de sopletes y soldaduras, unía los restos encontrados en una nueva composición; como acabado de estas estructuras, prefería pátinas, pulidos y óxidos.4
Ligado al constructivismo, la estética de sus módulos mantiene un carácter rudo y elemental, pues la forma se apoya en buena medida en la tosquedad de los materiales empleados. Sus trabajos, destinados en gran parte a espacios públicos, se basan en investigaciones formales propias de la escultura: ritmo, tensión, dirección y dinamismo, son principios de la organización visual que Castillo explora.
Castillo también practicó el figurativismo en sus obras de menor formato, destinados a espacios cerrados, prefiriendo el cuerpo femenino, cuyo volumen es trabajado con características eróticas, enfatizando con gran acento el tema de la sexualidad humana. Es el autor, asimismo, de la escultura de fierro fundido que se entrega en el Premio Altazor de las Artes Nacionales5 y del Cristo crucificado que preside el altar de la capilla del Colegio del Verbo Divino, en Santiago.