• Conjunto escultórico

Federico Assler
Conjunto escultórico
Hormigón, 197
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Federico Assler, Premio nacional de Artes Plásticas 2009, hormigoneó en el lugar y hasta la víspera de la inauguración del edificio esta gran obra de 5 metros de altura.

La escultura, pensada para que el público pudiera sentarse en ella, paso 40 años invisibilizada en un estacionamiento.

Hasta que el 2013 fue descubierta como protagonista de la que desde entonces es la Plaza Assler. 

* Por motivos de construcción la plaza se encuentra cerrada hasta la inauguración de la segunda etapa de GAM. 

Federico Assler Brown, escultor (Santiago, 1929).
Definió su carrera artística en 1956, luego de estudiar arquitectura por dos años en la Universidad Católica de Valparaíso donde recibió lecciones de Hans Soyka. Se inició en los talleres de dibujo de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile.
Aunque llegó a destacar con sus primeros trabajos como pintor, su interés por los problemas impuestos por la creación de obras en volumen, lo llevaron a la escultura a mediados de la década de los sesenta. Junto a Raúl Valdivieso, Sergio Mallol y Sergio Castillo integró la llamada Generación del Cincuenta. Fue uno de los escultores integrantes del Grupo Rectángulo.
En forma paralela a su quehacer artístico, Federico Assler se ha desempeñado en distintos cargos como profesor de escultura y paisajismo y como director del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile desde el año 1965 hasta 1968. En 1995 fue designado Presidente del primer directorio de la Sociedad de Escultores de Chile.
Por su trayectoria artística de 60 años, 40 de los cuales ha dedicado a la escultura con su reconocida técnica en hormigón en los espacios públicos, Federico Assler recibió el Premio Nacional de Arte 2009.
A su primera época corresponden una serie de esculturas ejecutadas en placas superpuestas de madera aglomerada, obras de gran tamaño que sugieren las infinitas posibilidades de la tridimensionalidad de las formas.
El carácter monumental de sus obras y el uso del hormigón armado para su ejecución, cobró relevancia luego de su estadía en España desde el año 1973 a 1983, en la localidad de Morata de Tajuna. Testimonio de este periodo es una serie de esculturas emplazadas en la Isla de Tenerife.
Los conjuntos escultóricos y relieves murales de Assler están presentes en diversos parques, plazas y edificios públicos de Chile y el extranjero. Aunque son obras abstractas, aluden a formas orgánicas de superficies estriadas que sugieren intrincados laberintos. No tienen pedestal, el autor ha expresado que surgen de la tierra como una forma de integrarse al paisaje y relacionarse directamente con el hombre.