• La epopeya del GAM

Uno de los pocos centros culturales que abrieron durante la semana.

Tras permanecer 11 días cerrado, el GAM reabrió sus puertas el 30 de octubre y no las ha vuelto a cerrar. Ha afrontado intentos de incendio, grafitis furiosos y mucha efervescencia. Según su director, Felipe Mella, `decidimos establecer una programación más dialogante`.

Es casi mediodía del miércoles 13 de noviembre. La jornada anterior, Santiago ha vivido un paro general, grandes manifestaciones y una noche de desorden y violencia. Al otro día, las dependencias del GAM están abiertas y algunas personas conversan en la cafetería. Hay calma. Horas antes, la situación era distinta. Durante esa noche se desataron tres focos de incendio en las obras de la segunda etapa del GAM. Las llamas fueron apagadas con la ayuda del equipo del GAM y el Cuerpo de Bomberos. No tuvo tanta suerte la contigua iglesia de la Veracruz, cuyo interior quedó calcinado. Esa mañana los bomberos aún trabajaban enfriando las paredes quemadas de la histórica parroquia.

Dos días después, el viernes 15, se respiran aires más optimistas tras el acuerdo en torno a una nueva Constitución. Pero también hay cansancio y ayer hubo de nuevo un foco menor de incendio en las obras. `Estas semanas han sido duras. Ha sido triste que de esta gran manifestación ciudadana se descuelgue este grupo pequeño que saquea y prende fuego, sin entender lo que está detrás. Como GAM decidimos cerrar por 11 días desde el viernes 18 de octubre. La primera prioridad eran nuestros trabajadores y público, y no estaban las condiciones. Cuando decidimos reabrir, hicimos un trabajo para contener al equipo y reflexionar sobre lo que ocurría. Allí decidimos reformular nuestra programación, no podíamos dar la espalda a lo que estaba pasando`, explica su director, Felipe Mella.


¿Cómo ha sido esa reformulación?

`Decidimos establecer una programación más dialogante. Nos abrimos a los cabildos de distintas organizaciones culturales y a conversatorios masivos. Al diálogo sobre la Constitución llegaron más de 500 personas. La idea es no solo programar arte, sino también generar espacios de encuentro, debate y reflexión. En estos días he sentido que muchas personas se sienten protegidas en el GAM, piensan que los acoge. Además, estamos emplazados en un edificio que tiene una memoria histórica muy importante. Nuestro público lo asocia con eso`.


¿Qué pasó en los incendios?

`Hemos tenido dos focos de incendio importantes en las obras de la segunda etapa del edificio. Uno de ellos, la noche del viernes 8. Logramos apagarlo y rebrotó nuevamente el sábado, pero lo volvimos a apagar. Este martes 12 de noviembre fue el día más complejo. Hubo tres focos, el más grande en la zona donde está el nuevo escenario. Estos incendios surgen de fogatas que arman con escombros, madera o los mismos cierres del perímetro de las obras, que también se usan para barricadas. Hemos estado en comunicación directa con el MOP y los bomberos, los que junto al equipo del GAM han logrado poner atajo a estos incendios. Estamos viendo la opción de un cierre más duro, pero es una obra cara, son muchos metros`.
`El viernes del estallido también rompieron la boletería y robaron un computador. Y a finales de octubre, durante una marcha, los portones cedieron a una multitud de 500 personas, pero básicamente eran personas que querían protegerse`.


El frontis luce muy rayado.

`Tenemos una fachada que es como el pizarrón de la Alameda (sonríe). Hemos respetado todo lo que han dejado. No hemos borrado nada, cada día aparecen cosas nuevas: una animita, afiches, lienzos, etc. Por este momento somos una vitrina a la calle y así buscamos canalizar la expresión, no hemos censurado nada. Igual da tristeza verlo tan rayado, pero creo que hay que entender la situación y hacerse cargo`.


¿Cuál es la estimación general de los daños?

`Más que hablar de pérdidas económicas, creo que el daño es para los artistas y para el público. La estimación de lo sucedidoque aún no está clara tiene que incorporar un aspecto cualitativo, que es justamente de lo que se ha tratado este movimiento social: aprender a ser más resilientes y dialogantes como institución. Implicará un cambio de conciencia que se venía gestando por años y que nos hará menos individualistas`.


¿Cómo entender que se destruyan espacios públicos, que son de todos?

`Duele que algunas personas no entiendan que este es un espacio de todos los chilenos. Sin justificarlo para nada, pienso que algunos son chilenos que tienen mucha rabia acumulada, que han vivido pobreza, desigualdad, el Sename. Chilenos a los que hemos tratado mal. Jóvenes que de cierta forma no logran identificar lo que sienten. No lo justifico, pero puedo lograr entender`.


Entiendo que ya estaban presentadas las ofertas a la nueva licitación de la segunda etapa. ¿Se posterga ahora la construcción de la nueva sala?
`Previo al estallido del 18, estábamos ad portas de presentar una propuesta y un cronograma de trabajo. A partir de marzo de 2020, la obra se reanudaba y se entregaba en enero de 2022. Es una iniciativa muy importante para el país, entiendo que puede haber cambios, pero no hemos recibido ninguna noticia. Hasta ahora, la señal que nos da el MOP es que el proyecto no se ha bajado`.

`Uno no sabe dónde va a parar el incendio`
La reformulación de la cartelera del GAM, a través del programa `Alameda abierta`, ha implicado actos gratuitos y masivos, como el concierto `Víctor Jara Sinfónico`, que congregó a más de tres mil personas. A su vez, el Cabildo GAM convocó a más de cien participantes de asociaciones culturales.


Entiendo que se han reprogramado obras y otras se han postergado.

`Así es. Por su contenido social, decidimos mantener ́La Pérgola de las Flores ́. Las funciones se adelantaron a las 17:00 horas los sábados y domingos y finalizan con un diálogo público. También prosigue la obra de circo contemporáneo `Lipika` (sábados y domingos a las 16:00 horas). Las funciones de la pieza `Aliento`, de Delfina Guzmán, se postergaron para el 23 y 24 de noviembre. Otras quedaron para el 2020. No es fácil, porque entendemos que los artistas necesitan vivir. Y si no hay funciones, los artistas no tienen sueldo a fin de mes`.


¿Cómo han funcionado con el directorio?

`Me he sentido muy respaldado por el directorio. Se agradece cuando hay un gobierno corporativo que da apoyo y se alinea con las decisiones. También ha habido mucha preocupación de parte del Ministerio de Cultura, de la ministra y los dos subsecretarios`.


¿Cuál ha sido el momento más dramático?

`Los incendios de la segunda etapa. Uno no sabe dónde van a parar y preocupan en especial las personas que están adentro`.


¿Y el más emotivo?

`Los espacios de contención que hemos tenido con los trabajadores del GAM. No es fácil manejar la tensión, pero queremos seguir acogiendo al público, somos de los pocos enclaves culturales que siguen con sus puertas abiertas en plena Alameda`.


Entrevista publicada por ELENA IRARRÁZABAL SÁNCHEZ el 17/11/2019 en Artes y Letras de El Mercurio.

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