• Edipo Santiaguino

Un elenco ciudadano multicultural conforma el coro, y grandes actores protagonizan esta versión contemporánea para la obra fundacional del teatro en Occidente. 

Más de seiscientas personas llegaron al GAM en mayo pasado para participar en el cásting del primer elenco ciudadano de Santiango, y así formar parte de la obra Edipo. Treinta y cinco fueron las escogidas, y desde junio han trabajado para encarnar al pueblo de Tebas en un montaje totalmente contemporáneo del clásico de Sófocles. "Este coro expresa la identidad territorial del Santiago actual, una capital latinoamericana compuesta por grupos heterogéneos. Hay peruanos, bolivianos, haitianos, colombianos, mapuches y chilenos provenientes de diversas comunas", explica el director, Ángelo Olivier. 

Además de hablar sobre el crimen y la culpa, el encuentro con el padre y la transgresión ante la madre, Edipo es un relato sobre la búsqueda del origen y la crisis que corrompe lo social. En ese espacio emerge el coro, los ciudadanos, los "aprestados": aquellos que padecen la peste que asola a la ciudad e interpelan a los poderosos para que se hagan responsables, obligándolos a actuar y a asumir lo que son. El coro marca la acción y el sentido común ante hechos cada vez más atroces e inexplicables, ante la fuerza del oráculo y las perversiones del poder. 

Una gran caja de acero que tiene tantos efectos mágicos como reminiscencias mortuorias compone la escena, con una estética radical y actual. Si bien se mantienen los nombres antiguos, la acción podría ocurrir hoy en cualquier ciudad del continente. La conformación de lo urbano y lo colectivo es uno de los aspectos que Elencos Ciudadanos de Chile -que ha formado el grupo tras realizar obras colectivas con habitantes de Calama y Talca- remarca con potencia esta tragedia sobre el destino humano.