El cuento clásico de los Hermanos Grimm inspira esta obra familiar que incluye una estética contemporánea, a cargo de la artista visual Margarita Dittborn, proyecciones digitales y música original. Dirige Francisco Celhay.

Hansel y Gretel fue el primer título que se le vino a la cabeza al actor Francisco Celhay (Ecos del desierto) cuando decidió que quería debutar en la dirección adaptando un cuento de hadas. Releyó más de treinta relatos infantiles para finalmente decidir que se quedaría con la clásica historia de los Hermanos Grimm.

La trama es tan conocida como terrible. Dos hermanos son abandonados porque su familia es incapaz de alimentarlos. Perdidos en un bosque y muertos de hambre, ven una casa de chocolate cuya propietaria es una malvada bruja que planea comerse a los hermanitos. La adaptación de Celhay considera los estudios psicológicos sobre esta historia, particularmente
Psicoanálisis de los cuentos de hadas, de Bruno Bettelheim.

En esta versión la historia ocurre entre la interpretación de los actores y las proyecciones digitales (
mapping). La artista visual Margarita Dittborn realizó la estética de la obra, la utilería, los vestuarios y las ilustraciones que se proyectan. El mapping estuvo a cargo de Germán Gana, quien antes hizo las proyecciones de Dido y Eneas. Felipe Zegers, miembro de la banda Kundalini Surfers, compuso la música original, que une rock, pop y electrónica. “Llamé a gente de otras disciplinas artísticas porque me pareció atractivo trabajar otras artes para enriquecer la visualidad de la obra”, explica el director.

El mapping permite crear un mundo virtual que retrata el bosque, sus espíritus, pero además la imaginación y el delirio hambriento de los hermanos. Así incluso hay un homenaje a la clásica escena de la película
La quimera del oro en la que un hambriento Charles Chaplin alucina con un pollo.

Dirección y dramaturgia:
Francisco Celhay
Asistencia de dirección: Matías Jordán
Elenco: Elisa Alemparte, Jaime Leiva, Coca Miranda y Guillermo Ugalde
Arte: Margarita Dittborn
Mapping: Germán Gana
Música: Felipe Zegers
Iluminación: Ricardo Romero
Realización escenográfica: Francisco Sandoval

Duración de la obra: 60 minutos