Un proyecto musical que recoge parte del patrimonio latinoamericano del canto infantil, en diálogo con composiciones de creadores jóvenes, con un repertorio se destaca por su diversidad de géneros, cuyos arreglos y sonoridad se inspiran en la música popular del pasado.

El foxtrot, el vals, la cueca, el chachachá, el chinchín, la tonada, se hacen presentes evocando un viaje en el tiempo, transmitiéndonos una infancia expresada en el juego y lo mágico. La recreación, los ciclos naturales, las vacaciones, la escuela, los juegos tradicionales, afloran envueltos en la protección y dulzura de nuestro ser niños y niñas, gestores de un mundo impregnados del imaginario infantil que trasciende las generaciones.

Mi plan favorito es la unión de generaciones en un tránsito sonoro-temporal, que da cuenta de la infancia como terreno fértil donde crece lo que nos atrevamos a sembrar en él.